Valeria, 30 años
Me han enseñado a sentir mi cuerpo, a sentir todas las contracciones que tenía en mi brazo derecho, pero sobretodo me han ayudado a percibir las sensaciones que sentía en el brazo y la pierna izquierda. Ver más »
Los pacientes con la enfermedad de Parkinson o con Parkinsonismos tienen alterada su capacidad para moverse y, en la mayoría de casos, se afectan también las actividades de la vida diaria viendo reducida su calidad de vida.
En contra de lo que se podría pensar, la afectación motora no es la única, sino que presentan también trastornos de la sensibilidad así como alteraciones cognitivas como la atención, la memoria...
Desde nuestra óptica neurocognitiva consideramos que es de vital importancia la realización de una observación personalizada para cada paciente. En ella, se debe tener en cuenta todos los factores de movimiento, de sensibilidad y de cognición comentados previamente así como la experiencia de cada paciente con la enfermedad.
A partir de esta observación individual se procede al planteamiento de unos objetivos de tratamiento.
Algunos de los objetivos generales del tratamiento rehabilitador son:
Objetivos generales:
Objetivos específicos:

Una vez propuestos los objetivos para cada paciente, se realiza la planificación del tratamiento más adecuado. Se planifican unos ejercicios que se adaptan a la capacidad del paciente y que van evolucionando en el tiempo paralelamente a la evolución del paciente.
Se suele trabajar, en gran medida, con los ojos cerrados para poder dar más importancia a las informaciones que se reciben del cuerpo y controlando así, el canal visual sobre utilizado en muchos casos.
Mostramos algunos ejemplos de ejercicios que podemos hacer:
Ejemplo nº 1: Ejercicios para sentir el peso del cuerpo en diferentes posiciones (sentado, de pie, durante las transferencias y las diferentes fases de la marcha) y las variaciones de éste. Imprescindible para una correcta postura del cuerpo y facilita los cambios de posiciones de la cama a la silla, de la silla a estar de pie. Nos permite también realizar una correcta marcha y evitar/superar los bloqueos.

Ejemplo nº 2: Ejercicios para mejorar la percepción de las piernas y de los pies (tacto, peso,...) imprescindibles para una deambulación correcta. Propuesta de reconocimiento de superficies táctiles diferentes controlando el peso de la pierna.

Ejemplo nº 3: Ejercicios para el tronco para mejorar el esquema corporal y reaccionar ante diferentes estímulos. Ejercicios para mejorar la posición en sedestación y el control del tronco.

Ejemplo nº 4: Ejercicios de reconocimiento de formas diferentes en diferentes puntos del espacio con el contacto de los dedos de la mano, con el objetivo de mejorar la fluidez y la velocidad del movimiento. Ejercicios para la precisión de los movimientos finos de la mano y ejercicios bilaterales con reconocimiento de secuencias de movimientos.
